Tecnología


Francia pone a prueba un velero autónomo para custodiar sus costas

El Vaimos fue puesto en marcha en Brest

Francia pone a prueba un velero autónomo para custodiar sus costas

18/01/2012_ePN / Agencias

 

El Instituto francés de Investigación para la Explotación del mar (Ifremer) puso a prueba el pasado martes en Brest, oeste de Francia, un pequeño velero totalmente autónomo llamado Vaimos, que en el futuro se encargará de tomar muestras en las zonas oceánicas poco frecuentadas.

“La idea es hacer un barco de vigilancia del océano totalmente autónomo que pueda navegar en zonas que están muy poco cubiertas por la pesca o las líneas regulares de transbordadores, por un costo relativamente bajo”, explicó Olivier Menage, ingeniero de Ifremer.

El Vaimos (velero autónomo instrumentado de medidas oceanográficas de superficie), fue puesto en marcha desde el puerto de Brest, dará una primera vuelta en el mar y regresará al puerto el miércoles por la tarde.

La prueba es sobre la navegación de poco más de 100 millas (185 km). Durante todo el trayecto un barco seguirá al “drone” de superficie a propulsión a vela, capaz de navegar entre 3 y 6 nudos (5 y 11 km/h).

“Por el momento, se le asigna una ruta a seguir constituida por una serie de ‘way points’ y la nave se las arregla sola para la navegación, en especial la posición de las velas”, agregó Menage precisando que un pequeño molino de viento provee la electricidad necesaria para el consumo de a bordo.

El programa Vaimos, lanzado en febrero de 2011, es un proyecto conjunto del Ifremer y del equipo de robótica Ensta de Bretaña (oeste). El velero tiene 3,65 metros de eslora.

Se necesitaron 600 horas de trabajo de cuatro personas para el prototipo de 20.000 euros.

Más adelante, varios veleros equipados con captores de medidas (temperatura, salinidad, clorofila y turbiedad) de superficie y a un metro de profundidad, serán enviados a los océanos.

Desde hace años el Ifremer recurre a los transbordadores de diversas compañías y a los barcos de pesca para efectuar muestreos. Pero importantes zonas en alta mar siguen hasta ahora poco accesibles a la investigación científica.