¿La Copa América en Gandía?
15/11/2009 - 20:09 l
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Luis Carbonell para ePN. La necesidad de recurrir al Deed of Gift para concretar los detalles del duelo entre catamaranes entre ‘Alinghi’ y ‘BMW Oracle’ por la 33ª America’s Cup obligará a redefinir muchos de los conceptos a los que la competición más importante del mundo de la vela nos tenía acostumbrados en las últimas ediciones. Uno de los más espectaculares será el campo de regatas.
Si la 32ª America’s Cup contó con dos posibles campos de regatas muy próximos a la ciudad de Valencia y visibles desde las playas de El Saler o La Malvarrosa, el área virtual sobre la que montar los campos de regatas de la 33ª edición el próximo mes de febrero excederá muchas veces esas medidas.
Según el Anuncio de Regatas publicado esta misma semana por ‘Alinghi’ y de acuerdo a los términos especificados en el Deed of Gift , los campos se podrán montar en cualquier lugar en un área comprendida por las latitudes 39º 52′ Norte y 38º 58′ Norte, y la intersección que ambas formen con el litoral levantino y con la longitud 00º 27′ 50”. Dicho de otro modo, el campo de regatas se extenderá por el Norte hasta la localidad de Burriana y por el sur hasta Gandía.
Para hacerse una idea de la superficie, ambas localidades distan en línea recta 65 millas, o lo que es lo mismo, 104.607 kilómetros. Valencia será el centro de un cuadrado imaginario dentro del cual y en el área que exista mar, se podrá competir. Ello implica que el campo de regatas puede extenderse también unas 30 millas mar adentro.
Estas medidas no son caprichosas, sino que vienen determinadas por el tipo de recorridos que deberán realizar tanto ‘Alinghi’ como ‘BMW Oracle’, y que viene determinado también en Deed of Gift y Anuncio de Regatas.
Para empezar la primera jornada, prevista inicialmente para el 8 de febrero, ambos equipos disputarán un barlovento/sotavento de dos tramos (ida y vuelta), cada uno de 20 millas. Esta distancia supone multiplicar casi por siete los tramos de las pruebas disputadas en la 32ª America’s Cup, que eran de 3 millas. Para hacerse una idea, se estima que el ser humano desde una playa puede alcanzar a ver -el horizonte- 18 millas.
La segunda prueba, el día 10 de febrero siempre que no existan los más que probables retrasos por causas meteorológicas en el invierno mediterráneo, será un triángulo equilátero de 13 millas de lado, lo que implica de nuevo un recorrido de 39 millas. En caso de ser necesaria una tercera prueba -la 33ª America’s Cup la ganará el equipo que logre dos victorias- se volverá a disputar un barlovento/sotavento de 40 millas totales.
Todas las pruebas estarán regidas por unas normas que limitarán las condiciones de viento y mar a menos de 15 nudos y olas de un metro como máximo, para garantizar la seguridad de las tripulaciones. En caso de que no se cumplan dichas condiciones se aplazará la jornada. En caso de que por descalificación o avería ninguno de los dos barcos logre completar el recorrido hasta la meta el resultado será el mismo, por lo que en febrero y en Valencia la competición podría alargarse durante muchos días entre esperas e interrupciones.
Si a todo ello le sumamos que la velocidad que alcanzan los multicascos participantes en la 33ª America’s Cup hace imposible seguirlos casi desde cualquier embarcación siendo indispensable un helicóptero, o las extraordinarias dimensiones del campo de regatas, resulta obvio que el la flota de espectadores será nula y el seguimiento completo de una prueba únicamente posible por televisión.
Con una única excepción. Los ciudadanos que se encuentren dando un paseo por la playa de Gandía o cualquier otro punto del litoral valenciano hasta Burriana el próximo mes de febrero, que sepan que en cualquier momento pueden convertirse en afortunados espectadores de la competición de vela más importante del mundo, si los gigantescos multicascos que se la disputan tienen a bien acercarse por sorpresa a su casa o playa.
Más información: Anuncio de Regatas (Notice of Race)
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